-Una caja de topos muy maja y que me viene estupenda
-Dos libros de mi lista de deseos:
Gomorra de Roberto Saviano
Los hombres que no amaban a las mujeres de Stieg Larsson
-Un marcapáginas muy florido
-Un angelito decorando uno de los regalos
-Una postal de un gato, of course, despistándome
- y lo mejor de todo ¡¡Un jardín Zen!!
Además de un montón de caramelos y confetti. Todo envuelto con mucho mimo y cariño. Mis sospechas apuntan hacía dos personas, de momento he lanzado el sedal pero ninguno ha picado.




Pero, aún hay más.
Una semana después Syria y yo recibimos un sobre con remite desconocido que contenía dos libros y ninguna nota aclaratoria:


1 comentario:
Ayhesa, qué suerte tienes maja, eso son regalos! Se nota que tu amigo invisible te conoce y bastante... como sabía el muy cuco que el jardín zen te viene bien para sobrellevar las tensiones laborales!
Publicar un comentario